Finaliza un año y nace uno nuevo. Aunque ésta es una manida expresión, deseo presentarla a quienes pueden leerme a través de Bligoo porque, para mí y varios miles de profesores chilenos, estos dos fenómenos cronológicos son muy importantes en nuestras vidas.
En 2008 se divisó una luz de esperanza al final del largo túnel que ha constituido la Deuda Histórica que el Estado de Chile suscribió en 1981 con decenas de miles de docentes y cuya génesis y desarrollo durante el régimen militar y cuatro gobiernos democráticos han sido ampliamente difundidos.
El gobierno militar obtuvo el objetivo que provocó su nacimiento: minimizar la fuerza de un conglomerado de potente sentido democrático como el Magisterio.
Supuso que, al quitarle el alimento económico ubicando a los profesores en los últimos grados de la Escala Única de Remuneraciones de la Administración Pública, al negarle la sal y el agua al dictar decretos de negación de derechos pecuniarios al otorgarlos y casi inmediatamente a continuación desconocerlos -como ourrió con el Decreto Ley Nº 3551 de 1980 - y al designar autoridades educacionales sumisas a sus mandatos, además de clausurar sin motivación aparente las escuelas normales del país, podría someter a un gremio orgulloso y libertario.
¡Felizmente no fue así! Los profesores fuimos elementos de importancia en la batalla del retorno de la Democracia en este país, pero los cuatro gobiernos democráticos no han cumplido su deber porque nada han hecho para reparar el daño económico y social que los militares infirieron a quienes educan a sus hijos.
Antes de la dictadura,muchos profesores fueron ilustres hombres públicos que llegaron a ocupar hasta la primera magistratura del país. Durante el Régimen Militar no los hubo y cuando la Democracia dicen que impera, solamente dos o tres son senadores o diputados descastados que se avergüenzan de su origen y formación profesional.
Para otorgar justicia y equidad al gremio de maestros se necesita resarcir el daño económico cancelando la Deuda Histórica AHORA y mejorar las remuneraciones de los profesores ajustándose a su calidad de profesionales universitarios a través del transcurso del año que está mañana iniciándose con una lucecita de esperanza.






Acabo de escuchar la sesión de la cámara de diputados en la cual un parlamentario pidio que en caso de pagarse la deuda histórica ésta fuese heredable para hacer justicia a todos los colegas ya fallecidos.